Para la protección y como medida de seguridad se colocan mamparas blindadas de separación entre tiradores que sirven para evitar un impacto accidental al manipular las armas en el puesto de tiro y evitan que los casquillos molesten o dañen a otros tiradores.

Las mamparas están formadas por dos paneles de madera y una chapa de hierro dulce entre ellas. Por delante de las mamparas están las mesas que sirven de apoyo para el depósito de armas y munición.

Las mamparas miden 2,20 metros de alto y 1,50 de ancho. Pueden ser fijas o con ruedas para su desplazamiento por la galería.

Las mesas tienen unas medidas mínimas de 0,50 x 0,50 metros de superficie y de 0,7 a 1 metro de altura.

En las mamparas se instalan los mandos individuales que controlan las máquinas vía radio y permiten el control del desplazamiento de los blancos.